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jueves, 27 de enero de 2011

Las voces del dolor

Shoah es una película-documental dirigida por Claude Lanzmann, sobre el exterminio llevado a cabo por los nazis sobre los judíos, bajo las órdenes de Hitler en el genocidio nazi.
Shoah que significa holocausto está elaborado exclusivamente con testimonios de soldados nazis del campo de concentración, peluqueros judíos obligados a cortar el pelo a las mujeres que entraban en la cámara de gas, testigos, etc.
En total son 9 horas y media recomendables para conocer la historia, sin escenas escabrosas a las que estamos acostumbrados. Solo con testimonios e imágenes de paisajes, ruinas, trenes aunque con el sentimiento que despierta cada testimonio. 

Franz Suchomel, SS del Holocausto
En el primer capítulo Franz Suchomel, SS del campo de concentración de Treblinka cuenta en imágenes en blanco y negro a través de lo que parece una cámara oculta, cómo llegaban los judíos al campo mientras cantaba una canción que, según él, no existía judío que no la conociera.
Según cuenta Franz, a Treblinka llegaban de 12.000 a 15.000 personas. Los transportes llegaban desde la estación de Malkinia a las 6 de la mañana, al mediodía y por la noche. Entre Malkinia y Trblinka había tan solo 10 kilómetros de distancia. Cada convoy llevaba unos 40 vagones. Los trenes tenían alambres con púas en las ventanas, para que los judíos no tuviesen posibilidad de escapar. En el documental se ven las imágenes de lo que antes eran los raíles de madera y a los lados, en lo que sería el campo de concentración, se pueden ver las piedras, como Stonehenges a los lados de las vías y campo con patos, dónde aprecia la tranquilidad actual que hace años estaría corrompida de dolor.
Los guardias se dividían en comando azul y rojo. El azul llevaba a la gente dentro, Franz se encargaba de recoger la ropa de los hombres y mujeres para luego llevarles a otra habitación. Se desvestían y vestían de nuevo en una hora u hora y media. En dos horas todo terminaba, es decir, morían. Entre la llegada y la muerte se distanciaban dos o tres horas, y morían todas las personas que llegasen en el tren.
Mientras Franz explica esto, lo hace con un mapa del lugar en la mano, la conmoción al ver las imágenes es tremenda, ya que debió ser algo horrible, catastrófico, inhumano. Los judíos esperaban a la muerte desnudos, tanto en verano como en invierno y los guardias también tenían frio pues no tenia uniformes adecuados. En el desfiladero, de camino a la muerte, hacía muchísimo frio según Franz.
El desfiladero, de 4 metros de ancho rodeado de cercas altas, estaba compuesto con alambres de púas hechas de ramas de pinos como camuflaje, y 20 judíos eran obligados cada día a buscar ramas para poder taparlo. Los judíos no podían ver nada desde el desfiladero al exterior y tampoco se podía ver nada hacia dentro o a través.
Las imágenes que acompañan a estas explicaciones, son del terreno del antiguo campo de concentración, dónde los Stonehenges que antes podíamos ver, ahora parece que simulan el número de personas que murieron en dicho campo de concentración. Una imagen que, sin duda, pone el vello de punta.
Treblinka tenía unos 500 metros de extensión, con forma de rombo y llano. En lo alto de la colina estaba la cámara de gas. Para llegar a la cámara había que subir, por eso, los judíos le llamaron la ascensión. En el documental se muestra el lugar dónde estaría la cámara de gas donde en su lugar hay ahora un stonen de grandes dimensiones. A la cámara de gas iban desnudos, a los hombres se les pegaba latigazos, a las mujeres no.
Abraham-Bomba, peluquero judío que sobrevive al exterminio
Abraham-Bomba, de Olom en Israel, es un peluquero judío que consiguió escapar del exterminio. En el documental, nos explica alguna de sus experiencias mientras corta el pelo a un hombre en su peluquería de Olom. Al parecer, Abraham corrió la suerte de salvarse porque los alemanes necesitaban a un peluquero que cortase el pelo a las mujeres antes de entrar en la cámara de gas. Con voz firme y centrado en el pelo del cliente, Abraham empieza a explicar que llevaba ya 4 semanas en Treblinka cuando a las 10 de la mañana llegó transporte de Treblinka y fue escogido como peluquero, junto a otros 18. Los alemanes les obligaron a ir con ellos a la cámara de gas, por el camino todo estaba camuflado con ramas y no se imaginaba que eso llevaba a la cámara de gas, no le llamaban desfiladero sino Himmelmeg (camino del cielo). 
La cámara de gas era pequeña según cuenta Abraham, de unos 4 metros cuadrados, pero hacinaban a tantas mujeres que unas estaban sobre otras. A las mujeres les explicaban que les cortarían el pelo para estar guapas y luego se darían una ducha, pero no sabían que nunca saldrían de allí con vida. De hecho había bancos dónde se podían sentar para que pensaran que no iba a pasar nada. Aunque ellos sabían lo que les iba a pasar a las mujeres, no podían decir nada, porque si no, correrían la misma suerte. Ellas estaban desnudas, y los niños también, los peluqueros cumplían órdenes, un corte normal, no les rapaban pero que debe quitar el máximo cabello porque lo necesitaban para llevarlo a Alemania. No podían estar más de dos minutos cortando el pelo a cada mujer, porque era muchísimas. Tenían que hacerlo muy rápido. Cuando pasaban unas 60 ó 70 mujeres a la cámara de gas, ellos se salían, se limpiaba la cámara de gas muy rápido y venían las siguientes que podían ser unas 140. Todo en 5 minutos.
Abraham explica sin dejar de cortar el pelo, que era muy difícil trabajar viendo día y noche a la muerte, pero que los sentimientos desaparecen. Allí llegaron mujeres de su ciudad, amigas, vecinas… todas al verle se agarraban a él y le preguntaban, pero él no podía decir nada. En un momento del documental, al recordar a un amigo peluquero que se encuentra con su madre y su hermana, deja de hablar, no es capaz, el primer plano de su cara muestra todo el dolor. Abraham mira al infinito y deja de cortar el pelo. Después de más de tres minutos emocionado, continúa trabajando pero o puede hablar, el periodista se lo pide por favor, Abraham, se seca las lágrimas explicando que es muy duro, pero continúa. Explica entre lágrimas que ellos metían el cabello en bolsas y lo mandaban a Alemania. Cuando su amigo vio a su hermana y a su madre, intentó hablarles pero era imposible decirles que sería su ultimo instante porque estaban los nazis detrás (los SS) y sabían que si decían algo compartiría el destino de ellas. Se quedaba con ellas un minuto más abrazándolas, besándolas… pero sabían que no volverían a verlas más.
Aquí se retoma la conversación con Franz, que explica que ellas olían los olores de gas y seguramente los llantos y súplicas, surgiendo entonces la angustia de la muerte vaciando sus cuerpos por delante y detrás, solo ellas excrementaban y se agachaban. Los hombres no porque pasaban el desfiladero corriendo, y siendo fustigados.
En Treblinka había un “hospital” que era el lugar dónde iban los ancianos y enfermos. bajo órdenes alemanas, los judíos del comando azul guiaban a estas personas al “hospital”, ellos se desvestían, les hacían sentar en un terraplén y les pegaban un tiro en la nuca. Luego se les quemaba.

Richard Glazar
Richard Glazar se muestra en Suiza. A lo lejos se ve un puente y un río por dónde se ven pasar barcos. Richard explica la ejecución del “hospital” en Treblinka. Cuenta que todo estaba camuflado aunque sin techo. Parecía un mini laberinto, a la izquierda había una fosa y una viga como un trampolín, donde las víctimas se sentaban cuando no tenían fuerzas.
La fosa tenía 3 ó 4 metros de profundidad. En ocasiones los niños llegaban solos separados de sus padres y les llevaban al “hospital” para ser aniquilados. Pero también era para los esclavos de teeblinjka, ya que estos no iban a la cámara de gas.

Este es un ejemplo de lo que pude visualizar en Shoah. porque no tuve ocasión de verlo entero, pero el sentimiento que inunda cada momento en la exposición argumentativa de los testigos, hace que nos cuestionemos sin duda alguna, de la situación que vivieron tantos judíos y de que aún, hoy en día, esto no remueva las conciencias de los que dicen que esto ni se produjo.
Nadie merece que otra persona le arrebate su vida, y mucho menos de esta manera. Todos deberíamos ver este documental. Yo lo voy a terminar.

miércoles, 26 de enero de 2011

La soledad de una idea multimillonaria

Título: La Red  Social (The Social Network)
Director: David Fincher
Nacionalidad: Estados Unidos
Año de producción: 2010
Género: Drama                          
Guión: Aaron Sorkin (Novela: Ben Mezrich). Basada en la biografía del creador de facebook  Mark Zuckerberg.
Música: Atticus Ross, Trent Reznor
Fotografía: Jeff Cronenweth

Una historia real tintada con algunos matices ficticios, tan llena de situaciones cotidianas como de previstos conflictos, aunque eso sí, con un ingrediente adicional, la creación de una idea billonaria que puede dejarnos ante una vida solitaria.
Siendo una combinación casi perfecta de contenidos, con una buena puesta en escena y un buen guión, tampoco hace que resalte una brillantez especial más allá de una biografía.
La Red social es la historia del momento en el que Mark Zuckerberg (interpretado por Jesse Eisenberg) inventa la red social Facebook. Esta película ha sido llevada al cine por el director David Fincher, que tiene a sus espaldas películas como Seven, El Club de la lucha o El curioso caso de Benjamin Button.
David Fincher intenta plasmar en este drama, todo lo que envuelve la vida de Mark Zuckerberg desde unas horas antes de hacer un previo invento de Facebook, pasando por la creación de dicha red social y las consecuencias que le trae dicha idea.
El actor protagonista Jesse Eisenberg merece un claro homenaje ya que su interpretación de Mark Zuckerberg  es fantástica. No sólo parece haberse acoplado a la perfección a la demostración de sentimientos o falta de ellos del personaje, sino que ha sabido desenvolverse a la perfección en el drama, aportando la claridad y oscuridad que una persona tan brillante académicamente y solitaria emcionalmente puede llevar en su vida.
Y es que, Mark Zuckerberg, es un estudiante de Harvard muy joven, solitario y con unas ideas un poco contradictorias de la realidad. Que pueden levantarnos dolores de cabeza, pero que también podemos comprender por su falta de habilidades sociales.

Lo que es un poco incomprensible, es poder darnos cuenta de que un creador de una buena idea, puede ser contrario a la misma en la vida real. O puede navegar en un mundo completamente distinto al que la vida le muestra y saber sacarle el jugo aún sin participar del mismo.
La película no es en sí algo admirable, ya que no contiene ningún tipo de arte escénico. Los planos, contenidos, colores, escenarios, son de lo más cotidiano y normal que podamos encontrar en nuestra, vida. No hay que olvidar que se trata de un drama biográfico, pero lejos de esta cotidianeidad que envuelve a la película, destaca los matices directos que despierta el guión y la puesta en escena.
Falta quizá, un punto objetivo ofrecido por la película, ya que contiene perfectos matices críticos pero a su vez, sin profundizar en exceso, sin sobrepasar la primera capa externa de los personajes, y eso, deja un hueco grande en el fondo de la obra, apreciable por los espectadores.
La historia es muy normal lejos de la idea que nos llega a mostrar, ya que ninguno de nosotros somos inventores de una idea billonaria, pero lejos de esto no considero a esta película algo espectacular. Simplemente, se puede pasar un buen rato, de distracción, sin poder evitar sentir los momentos amargos que pueda tener y las vueltas que podemos darle a lo verdaderamente valioso en esta vida.
Quizá, después de verla, podamos darnos cuenta de que puede ser fantástico ser el creador de una idea, pero que no sirve de nada si con quien la compartes es gente que ni conoces, ni les importas.

jueves, 20 de enero de 2011

Críticas de cine

La Facultad de Ciencias de la Información, tuvo el privilegio de contar con la presencia del crítico de cine Miguel Ángel Delgado, que participó en una charla activa hacia los estudiantes de la asignatura Información cultural que imparte el profesor Don Francisco Rodríguez Pastoriza.
Miguel Ángel Delgado estudió periodismo en esta misma facultad, años atrás y quedó fascinado por las nuevas instalaciones del centro. Actualmente, trabaja como crítico de cine en la página de internet labutaca.net uno de los portales de referencia de cine en España, dónde realiza semanalmente las labores de crítica de contenidos cinematográficos de los nuevos estrenos en cartelera, a través de críticas con unas 600 palabras.
Miguel Ángel Delgado explica que para ser crítico de cine hay que ver todo lo que caiga en nuestros ojos, ya que cuanto más vemos más nos damos cuenta de que el porcentaje de cine bueno no es muy alto.

Pasión por el cine
Hay que tener verdadera pasión por el cine, si no vemos todo lo que podamos, difícilmente podremos hacer una crítica de cine, porque la manera de hacer crítica no está en los manuales, por lo que se comienza siendo espectadores de cine.
“Yo hago una crítica pensando en las personas que quieren ver los estrenos. El cine no es barato, es una gran responsabilidad cuando das una valoración sobre una película, concienciarse de que la crítica tiene que servir para que una persona decida qué va a ver un fin de semana y vea lo que le apetece ver. Antes que nada tenemos que ser honrados a la hora de expresar la opinión, sin presión de cualquier clase” explica Miguel Ángel Delgado.
Algunas de estas presiones, pueden ser tales como que una película comercial y el medio para el que trabajemos, tengan un acuerdo y esto pueda influir a la hora de realizar una crítica, ya que “el crítico, el principal valor que tiene para que le lean es que tiene que ser fiable”, según nos cuenta Miguel Ángel.
El crítico, además no es una persona imparcial, ya que tiene sus gustos y experiencia personal acerca de las películas que ha visto, pero ha de intentar ir hacia la imparcialidad; esto es algo que Miguel Ángel ve como cualidad y defecto en los críticos.

Según Miguel Ángel, Carlos Boyero despierta grandes sentimientos de seguidores y repudiadores, pero no se le puede negar su gran sinceridad. Aunque quien conoce las críticas de Bollero, conoce también su poco afecto hacia el cine tailandés.
Para ser un buen crítico, una de las claves según la experiencia personal de Miguel ángel, es que “en el fondo vas siguiendo a las personas que pueden ser tu guía en este aspecto. El crítico debe ser para eso coherente y honrado, no puede tener un criterio diferente cada semana. Puede no gustarle un director porque no le gusta lo que hace y de repente hacer una película que si le gusta o al revés”.
“Hay que valorar las películas en su conjunto, ya que una película está llena de colaboradores, porque interviene mucha gente de campos diferentes y cuesta mucho dinero hacerla. Se suele tener en cuenta a los directores, pero hay bastante gente que tiene tanta importancia como el director y  muchas veces no se les presta atención. Muchas veces no se tiene en cuenta el guión y un crítico de cine tiene que tener la capacidad de saber si un guión está bien o mal construido”.
Para llevar a cabo la crítica entonces, pienso que hay que tener en cuenta todos los elementos de la película, como el guión, los actores, los escenarios, la música y e definitiva como bien explicó Miguel Ángel, todo lo que participa en una película.

Las películas tienen objetivos
Las películas, según Miguel Ángel, responden a diferentes objetivos. Estos pueden ser comerciales, artísticos, de entretenimiento, de culto o de simple recaudación económica.
Por eso, a la hora de hacer la crítica “hay que aplicar los criterios que indica cada película. El buen cine comercial tiene que tener calidad y hay que exigirla a través de una buena dirección, guiones o interpretaciones” nos indica Miguel Ángel.
Para que nuestra crítica sea respetada y creíble, debemos respetar al espectador, y por tanto argumentar cada uno de nuestros razonamientos acerca de la película que estamos criticando, como bien explicó Miguel Ángel.

Hay que ver todo tipo de películas
Para realizar críticas, en muchas ocasiones, los periodistas tienen que valorar con números o estrellas el espectáculo cultural que evalúan, y eso, para algunos críticos como Miguel Ángel que lo realiza en la butaca, es algo que no les gusta nada.
Pero ante todo,  una de sus mayores recomendaciones, es que como periodistas y futuros críticos de cine, tengamos pasión por el cine o algo que nos llene de curiosidad. Como por conocer grandes obras del cine aunque descubramos que no nos gustan.
Como bien dice Miguel Ángel, “tenéis en nuestras manos algo que yo no tenía. La capacidad de acceder a ver películas que antes solo se podían ver en filmotecas, tenéis al alcance prácticamente todo lo que se ha hecho en cine a lo largo de la historia, tenéis la suerte de aprovecharlo y es un desperdicio que no lo aprovechéis.”

Nuria Ramos Fernández

jueves, 9 de diciembre de 2010

Fábrica de famosos


Fábrica de Famosos “Starsuckers” es un documental de Chris Atkins con el que podemos comprender el fenómeno mediático que implica nuestra profesión dentro de la comunicación. En él se analizan los factores de importancia que adquiere la población americana ante los medios de comunicación y cómo éstos les manipulan a su antojo.

Aunque este documental es del año 2008, abarca perfectamente lo sucedido entre el mundo estelar de los personajes famosos de Hollywood y los mandos empresariales que representan al mundo de la comunicación.
Parece ser que lo habitual hoy en día, y sobre todo en Hollywood es plantearse una vida llena de acontecimientos lejanos a lo que es una vida cotidiana dentro del anonimato.
Esto es lo que nos muestra este documental, de manos de su director y guionista Chris Atkins. El hecho de que hoy en día, en Estados Unidos (por el momento) se de más importancia al hecho de poder tener un minuto de fama a unos buenos estudios o un buen trabajo es algo preocupante.

Los medios de comunicación han ayudado a llevar a cabo este deseo, y son éstos los que inculcan dichas expectativas en las personas desde su más tierna infancia.
El hecho es el siguiente; se trata de crear una necesidad en la persona, desde sus comienzos para poder tener un vínculo continuo a lo largo de su vida.

¿Por qué los niños que pasan más de tres horas frente al televisor piensan que algo importante en la vida es llegar a ser famoso? La respuesta es sencilla. Es lo que ven y es lo que el mundo de las grandes empresas de la comunicación les han mostrado.
Esa información y ese modo de transmitir valores es erróneo. Pero los principales responsables somos nosotros mismos, que ante esos ataques nos quedamos impasivos y a la larga respondemos favoreciendo al medio y correspondiendo a esas necesidades que anteriormente no existían en nosotros.

Pero este documental está ligado a otro llamado, “el culto al famoso” dónde también los medios de comunicación juegan un papel importante, y realizan una alimentación recíproca con estos personajes a los que idolatramos.
En el documental se demuestra que la mayoría de las noticias que aparecen en los medios sobre los famosos, son totalmente inventadas o dejan de lado un posible contraste de fuentes, debido a que lo que vende es el escándalo.

Es importante saber desde nuestra profesión distinguir entre las informaciones verídicas y contrastadas a las que hacen uso de lo fácil y sensacionalista.
Pienso que este documental puede guiarnos a la hora de saber qué reglas debe seguir un periodista, o al menos cuáles debería rechazar.


Remember: When the media makes a star... you get made the sucker.

Nuria Ramos Fernández

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Mad Men y la publicidad en los años Sesenta


Mad Men es una serie de calidad consagrada desde hace cuatro temporadas. Con ella visitamos los años sesenta, directos a una agencia de publicidad, donde la vida de los protagonistas es de lo más controvertida a los ojos del espectador. La trama y los temas que aborda esta serie son fruto del director Matthew Weiner, guionista y productor de otra de las series más aclamadas en los últimos años, “Los soprano”.

Mad Men es una serie ambientada a principios de los años sesenta, en una agencia de publicidad de Nueva York. El guionista y director de esta serie, Matthew Weiner, lo es también de la exitosa y reveladora serie “Los soprano”.

La magia y el éxito de esta serie reside en la majestuosidad con la que sus elementos y tramas se unen. Esto se lleva a cabo a través del desglose de situaciones vividas en el ambiente de trabajo de la época, con temas varios como el racismo (debido a que los hombres de raza negra sólo se veían como los chicos que te subían y bajaban en el ascensor), el acoso sexual a la mujer, en general, la vida tan diferente que llevaban los hombres y las mujeres en el trabajo y en la vida diaria.

El alcohol y el tabaco (muy a mi pesar) son otros de los grandes protagonistas de esta serie, ya que toda decisión sea importante o no, que concierne a la empresa, como cerrar un contrato, hablar en el despacho del jefe, o simplemente reunirse en un descanso, incluyen una copa de alcohol y unos cuantos cigarrillos.

La Agencia, Sterling Cooper, es una de las más famosas de Nueva York, que además posee a uno de los mejores directores creativos del momento, Don Draper (Jon Hamm), director creativo.
Los personajes principales tienen un papel relevante tanto en sus puestos de trabajo como en su vida personal, pero la serie se centra como punto de encuentro de la mayoría de los personajes, en Draper, el cual tiene una vida supuestamente muy feliz, al lado de una gran mujer, Betty (January Jones) y dos preciosos niños. Pero como en la publicidad, todo es magia, las cosas no son lo que parece y Draper esconde algo que no deja ver; además su vida parece tan vacía que llenará sus momentos con más de una relación extramatrimonial. Sin remordimiento alguno.


Hasta el momento, contamos con la cuarta temporada, pero la serie tiene pinta de tener larga duración, ya que las idas y venidas de nuestro protagonista, mezclada con el indudable talento de su escenografía y guión, no dejan que escapes a sus encantos sin que te plantees dudas sobre el mundo publicitario, la vida en los años sesenta y hasta qué punto es real lo que se percibe con los ojos.

Nuria Ramos Fernández

viernes, 3 de diciembre de 2010

Los ojos de Julia: La mirada del dolor


Título: Los ojos de Julia
Director: Guillem Morales
Intérpretes: Belén Rueda, Lluís Homar, Julia Gutiérrez Caba, Héctor Claramunt, Pablo Derqui, Daniel Grao, Francesc Orella, Joan Dalmau
Nacionalidad: España
Año de producción: 2010
Género: Thriller
Guión: Guillem Morales, Oriol Paulo
Duración: 107 minutos
Música: Fernando Velázquez
Fotografía: Óscar Faura





La intriga y el suspense se ciernen sobre esta filmación española, desarrollando la sorpresa continua, mezclada con la buena idea de una composición con adecuados ingredientes, tales como un buen guión, actores españoles reconocidos y unos escenarios adecuados a la trama.
El seguimiento de la historia consigue mantener al público en tensión debido a la continuidad apreciada en cada detalle; aunque a veces es complicado entender ciertas situaciones que se dan en la trama porque parecen que no quedan resueltas.

La idea de un thriller como producto español, cada vez va teniendo más fuerza en nuestro país, aunque a la gente aún le cuesta confiar en este tipo de películas. Y es que, en este caso, el guión es bastante bueno, aunque se trata de ungénero de película ya muy machacado pero llegando de América, y es complicado sorprender a un público muy experimentado en estos estilos.


La puesta en escena de los actores es adecuada, aunque mejorable, ya que el tono de la voz a veces, no se corresponde a los sentimientos que quieren dar a entender a través de su personaje. En este aspecto, es un error la actuación que desarrollan las personas que hacen el papel de ciegas, debido a que los fallos son bastante perceptibles, ya que las personas ciegas tienen los sentidos del oído y el olfato bastante desarrollados, y son capaces de sentir cuando una persona merodea cerca de ellos. Y aquí se cometen algunos errores dentro de la filmación.


No es complicado ponernos en la piel de la protagonista, porque su sufrimiento es patente y la empatía que podemos sentir ante dichas situaciones es palpable debido a las desgracias que le ocurren.
El problema que veo en esta película son algunos errores de escenificación importantes, que quizá, una persona que no se fije en dichos detalles, no le dará importancia, pero no es difícil darse cuenta de que algunas escenas están mal compuestas, seguida de ciertos  planos, además de errores tales como la grabación de una carrera en la que parece que la protagonista atrapará a un personaje y de repente la distancia entre ellos es enorme. Esas circunstancias hacen que la credibilidad de las escenas por parte del espectador, disminuya.


Además existe cierta información que no queda clara del todo y eso hace que las preguntas no dejen de surgir al final de la película. Pero solo al final, porque durante la misma, la intriga hace que nos metamos por completo en la misma.
Por lo demás, la idea me ha parecido muy buena, aunque como ya he mencionado, con algunos errores, pero al menos, se ha intentado realizar un thriller lleno de suspense e intriga, aunque se den momentos en los que aparezcan errores o incoherencias en las escenas y el guión.

Nuria Ramos Fernández